viernes, mayo 28, 2010

Eufemística CRÓNICA DE SOCIEDAD

La semana pasada [por el 5/5/2010] tuvimos en nuestra ciudad la visita turística, entre otras, de un grupo de personas que se desplazaron en dos autocares desde diversos puntos de España. La visita en sí misma no tendría mayor relevancia salvo, por la circunstancia de que estos visitantes eran personas afectadas por espina bífida, es decir, personas que tienen una movilidad reducida y necesitan silla de ruedas para desplazarse.

Ya digo, todo normal, dado que son muchos los autobuses turísticos que día tras día nos visitan, y estos dos a los que me refiero tenían esa característica de la dolencia de sus usuarios. La cuestión es que estas personas sufrieron un verdadero calvario para realizar la ruta turística habitual por una total falta de sensibilidad y de solidaridad. En primer lugar, se les prohibió acceder con los autobuses al Arroyo de Santa María con el pretexto de que eran muy largos e iban a tardar mucho tiempo en apearse estas personas a través de las plataformas mecánicas para bajar las sillas de ruedas. Con resignación, pero con razonable cabreo, esta operación la realizaron en el entorno del Parque Norte, bastante alejado, como sabemos, del casco histórico, sobre todo para personas en silla de ruedas.

Desembarcados, por fin, en tan acogedor paraje, se dispusieron a tomar el almuerzo tipo pic-nic, o sea, a base de bocadillos en el propio parque; pues bien, también se les prohibió tal menester, ignoramos la causa, aunque después les dijeron que es que se cerraba al mediodía. El caso es que la caravana de sillas de ruedas con las personas afectadas de espina bífida emprendió su periplo desde el norte hasta el sur de la ciudad, y fue la postura firme y decidida de las personas que venían al frente de la expedición la que propició que los autobuses los recogieran en el lugar habilitado para ello en el casco histórico, pues se les dijo que debían volver al parque norte a embarcar; recordemos que iban en sillas de ruedas. Ni que decir tiene la sensación de impotencia e indignación que se expresaba en el rostro de estos visitantes especiales. Tampoco queremos pensar en la publicidad tan nefasta que hemos obtenido con este episodio en los lugares de origen de estos turistas, que, repito, venían desde diversos puntos de España.

Y, relatado este incidente, nos asaltan las dudas y los interrogantes. ¿Es Úbeda una ciudad solidaria, sensible y acogedora? ¿Es factible prohibir la entrada en el Parque Norte a unos pacíficos minusválidos en silla de ruedas para comerse un bocadillo y, por contra, ver cómo los delincuentes comunes campan a sus anchas por dicho lugar vendiendo droga y extorsinando a los pobres chiquillos que buscan pasar un rato de juegos? ¿Debemos cambiar en Úbeda el slogan de “ciudad accesible” por otro que diga “minusválidos, daos la vuelta, no lo vais a tener fácil”?

Hágase esta reflexión quien corresponda.


CRÓNICA DEL DÍA 05/05/2010 (Local)

viernes, mayo 07, 2010

Con Milagros del Corral




La Biblioteca Nacional y El Prado son las joyas culturales de este país
"de cine".


lunes, marzo 01, 2010

Tragado por las aguas

Gracias a Francisco Martínez, de quien no sabemos si es de Úbeda, de Vilches o de Rus, podemos comprobar que el puente que construyera Vandelvira sobre el río Guadalimar, allá por el pago de Ariza, ha sido definitivamente tragado por las aguas. Por cortesía de Francisco y de alguno de nuestros asociados, las últimas imágenes del puente pueden verse en nuestra fototeca.

Muchos vecinos de Úbeda y de otros puntos de la provincia nos consta que se han acercado a ver sus sillares más elevados antes de ser sepultados, esperemos que no para siempre, por las aguas. Si usted no ha podido hacerlo, busque en nuestra fototeca el término Ariza y vea unas pocas imágenes con la misma dolorida mirada con que han sido tomadas.


miércoles, febrero 24, 2010

Puente de Ariza: lo visible y lo invisible

Pulse para ver lo que queda del puente con mayor tamaño


Juan Cires, ante una sobrecogedora fotografía de Roger Fenton, concluye que el sentido de la imagen está en la tensión entre lo que nos enseña y lo que nos esconde, lo visible y lo invisible.

Lo que se ve hoy en el pago donde se levanta el puente de Ariza, ese mismo puente que desde hace unos años campea sobre este cuaderno gracias al genio artístico de J. Laurent allá por 1866, también cobra sentido en la tensión entre lo visible y lo invisible.

Lo invisible es la mayor obra civil de Andrés de Vandelvira. Lo que la imagen nos oculta es aquel gran puente de Ariza.

Lo que cruelmente nos muestra la fotografía, lo que está a la vista, es la política de conservación del patrimonio que se sigue en esta Comunidad Autónoma de Andalucía.

jueves, diciembre 31, 2009

Otro problema para ingleses


A partir del año 2010 la televisión pública estatal va a dejar de insertar publicidad. Decir que va a dejar de financiarse con ella es sólo una faceta del asunto, porque realmente siempre ha financiado con impuestos los déficits que ha arrastrado pese a que en su parrilla horaria ocupara cinco horas diarias con publicidad.

Sí, porque nos han dicho que harán falta cinco horas diarias de nuevos contenidos para llenar los nichos horarios que quedarán vacantes. Suponemos que en el conjunto de las dos cadenas públicas estatales y sus centros territoriales.

En todo esto hay algo que me alarma. Mejor, que me alarma mucho. Porque la alarma normal, la que sobreviene de inmediato, es meramente económica.

Primero nos inquieta saber cuántos impuestos más habrá que pagar para suplir el aporte publicitario que ahora desaparece. O, en su vertiene de pago en la sombra, qué servicios públicos se resistirán y en qué medida si ese coste no se traslada directamente a impuestos.

Luego nos produce cierto escozor conocer cuánto más habrá que pagar o perjudicar otros servicios públicos para financiar esas nuevas cinco horas diarias de contenidos que habrá que comprar o producir directamente.

A esto podríamos añadir preocupaciones adicionales que se centrarían en saber quién producirá y con qué costes los nuevos contenidos que se externalicen; o, en el caso de producción propia, si esto va a suponer una contra-reestructuración de la plantilla, después de los planes de racionalización aplicados que, al parecer, consistieron casi exclusivamente en abundantes jubilaciones anticipadas que ahora deberán compensarse con nuevos aumentos de plantilla.

El aspecto económico y gerencial del asunto me alarma. Pero, como dije antes, no es lo que más me inquieta. Lo que creo que debe preocuparnos seriamente son los anticipos que se nos van dando como formas de cubrir el vacío en la parrilla de programación.

En principio se nos ha dicho que los telediarios, esa mezcla de publicidad y propaganda en los que resulta más difícil cazar una noticia que un garbanzo en los guisos del dómine Cabra, van a durar una hora. Acostumbrados a comer y cenar asistiendo a estos informativos --las aves ingieren piedrecitas para facilitar la predigestión en la molleja; nosotros estas cosas-- no sé si se va a resentir más la convivencia en los breves momentos de la sobremesa o si la complicación acabará siendo estrictamente gástrica. Es posible que en el futuro además de la sal y las grasas tengamos quitarnos del insano hábito de comer con el telediario.

También se nos ha explicado que se van a potenciar y profundizar programas como España Directo (¡qué son los telediarios sino locutores con botas de agua en el torbellino de la desinformación!) con una sustancial ampliación de horario y temo que de trivialidad y mal gusto. ¡Como si no tuviésemos ya de sobra en estas tierras con Andalucía Directo!

Si las fórmulas para cubrir la nueva parrilla horaria son equivalentes a las que se nos han anunciado, convendrán conmigo en que los costes económicos podrán ser preocupantes, pero que la gravedad radica en que esta forma de hacer rentables las cadenas privadas que se quedarán con todo el pastel publicitario, puede ser el principio del fin de una televisión pública. Televisión pública que no sólo será mucho más cara para el contribuyente, sino que --ojalá me equivoque-- puede acabar siendo bastante más insoportable que la actual.

Pero a lo que vamos. ¿Soportaría la Comunidad Autónoma Andaluza una televisión sin publicidad dirigida desde Sevilla? ¿Podría hacerse más intolerable que la de ahora?

Cuando abordamos un asunto con pasión seguramente ya no podemos ver claro.

La televisión pública en España, el horror de la televisión pública en Andalucía, es un asunto que no puede ser abordado fríamente por los españoles.

Sea entonces un problema español y andaluz --otro-- para ingleses.

domingo, diciembre 20, 2009

Un juego que no le costará nada



Gracias a la asistencia de todos los que nos acompañaron el pasado día 9 de diciembre, la presentación en Úbeda de la última novela de Muñoz Molina, «La noche de los tiempos», fue un éxito.

Ahora, a los que consiguieron una dedicatoria de Antonio Muñoz Molina tras una larga espera en la mayoría de los casos, les proponemos un juego: que nos permitan colocar la imagen y el texto de esas dedicatorias en internet.

Hacerlo será una forma de compartir con los demás, especialmente con quienes no consiguieron un ejemplar de la novela para que se lo dedicaran, la satisfacción de contar en nuestra bibliotecas con ese contenido personal y entrañable.

Si esta dispuesto a compartir con todos nosotros esa dedicatoria suya, siga este enlace.

En cualquier caso, podrá ver las de quienes generosamente las han ofrecido en esa misma dirección.