jueves, abril 16, 2009

MANDAS AL DULCE JESÚS DE UBEDA

MANDAS AL DULCE JESÚS DE ÚBEDA
Ginés de la Jara Torres Navarrete

Nuestro Padre Jesús, humillado y escarnecido, Padre de Úbeda, ha recibido de ella desde Dios sabe cuando la mas filial de las devociones y por ello se siente mimada, amparada y segura.
Si la devoción de sus cofrades ha sido siempre fiel y constante, no lo ha sido menos la devoción de todos sus vecinos que, codo con codo, con sus incondicionales cofrades, ha recorrido devotamente la Vía Dolorosa de las calles de la estación de la ciudad.
Si la emoción embarga a todo un pueblo en el solemne momento de cruzar su imagen la histórica puerta de su Antigua Real Colegiata, ¿qué decir del sobrecogedor recorrido con gentes que sufren con Él un calvario sin precedentes? Úbeda se estremece a su paso y llora después de dos milenios de la mayor de las injusticias.
Tan en la mente de los ubetenses ha estado siempre el Dulce Jesús de San Andrés, que vistas las disposiciones testamentarias de las generaciones que antes fueron, frecuentemente hallamos cómo en su última disposición camino del más allá no dejan de orientar su mirada al Jesús de su alma.
Entre aquellos ubetenses que a la hora de la verdad vuelven su mirada al Dios que sufre, nos detenemos ante un testamento de Doña María Salido de Baeza, una ilustre hija de Úbeda, que manda lo siguiente:
“Mando a la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, sita en el Convento de Señor San Andrés desta ciudad, un guarda bajos que oi tengo, de escarlata, con doze guarniciones de plata de Milán, aforrado todo en tafetán, doblete verde, para que sirva a Nuestra Señora, la que en dicha capilla se pone de parida por la festividad del día de año nuevo, y es condición que no ha de salir de dicha Yglesia… solo les permito que puedan ponerle a la mujer Verónica el día de Viernes Santo, por ser procesión de la dicha Cofradía y que se les entregue al mayordomo della a el cual encargo tenga con él mucho cuidado porque no se manche ni apolille”. (1)
¿Pero quién era aquella señora que deja a Jesús para que la disfrute una joya tan estimada por ella? Sabemos que casó en Úbeda con don Juan de Cuellar, quienes mancomunadamente fundan en Úbeda un vínculo y mayorazgo de su cuantiosa fortuna, fueron parroquianos de Santo Domingo de Silos, templo que en lo antiguo fue morada de Nuestro Padre Jesús. Éstos tuvieron por hijos:
1º. A D. Juan Salido de Cuéllar, que sigue.
2º. A Doña María de Cuéllar Salido, casada en Úbeda con D. Juan de Viedma y Molina.
3º. A Doña Catalina de Cuéllar Salido, casada en Santo Domingo de Silos con Don Pedro de Viedma de Salido, a buen seguro hermano del anterior.
4º. A Don Diego Salido de Cuéllar, casado en Úbeda con Dª. Mariana de Blas, padres de Don Juan Salido de Cuéllar, parroquiano de San Pablo, a la calle de Las Parras. Manda enterrarse en San Isidoro “… en una capilla que está en el plano del altar Mayor, en el lado del evangelio, donde está el sepulcro de mis padres y abuelos”. Dice ser primo (por cierto, primo hermano) de don Marcos, doña Lorenza, doña Juana y de Fray Antonio de Viedma y Cuellar, trinitario de Úbeda al tiempo del testamento otorgado en esta ciudad el 15 de febrero de 1695, ante Juan de Alaminos Calatrava “El Viejo”.
Seguimos con don Juan Salido de Cuellar, con testamento en Úbeda el 29 de noviembre de 1683 ante Francisco Gómez de Grados, por el que dispone su entierro en los carmelitas descalzos, capilla de San Juan y San Cayetano. Fue Caballero 24 de Úbeda, donde casó con doña Isabel Lendínez de Ortega, quien testó en esta ciudad el 19 de febrero de 1685 ante Antonio Rodríguez Melero, y dice ser viuda, manifestando que el oficio de regidor perpetuo que su marido compró a don Antonio de Ortega Mexia IIº Señor de Alicún, mediante censo, con réditos al año de 50 ducados. Expresa la testadora que “…resultando honeroso mantener dichas venticuatría porque dicho oficio ha dado mucha quiebra, pues no a quién da más de quinientos ducados”.
Por esa razón el oficio de 24 de la ciudad retorna al hijo del vendedor, que no era otro que Don Andrés Luis de Ortega Porcel (1667-1710), IIIº señor de Alicún, Caballero de Calatrava y Teniente de Corregidos de Úbeda.
Tres fueron los hijos de los anteriores, que fueron:
1º. D. Juan Salido de Cuellar, que sigue.
2º. Doña María Vicenta Salido de Cuellar, nacida en Úbeda en 1714 y fallecida en esta ciudad, parroquiana de Santa María, el 14 de mayo de 1786. Había testado en Úbeda el 8 de marzo de 1684 ante Francisco Gómez de Grados, domiciliada en el Real viejo y manda enterrarse en los Carmelitas Descalzos, capilla familiar. Casó en Úbeda con don Juan Porcel de los Cobos, sin sucesión.
3º. Doña Juana Salido de Cuellar, de la que sabemos testó en Úbeda el 11 de diciembre de 1769, ante Juan de Torralba, disponiendo su entierro como su hermana, en los frailes carmelitas, capilla de Jesús Nazareno. Casó con don Juan de Padilla.
Seguimos con don Juan Salido de Cuellar, poseedor del mayorazgo en 1756, que hemos localizado preso en la cárcel de Baeza sobre la muerte del licenciado don José Antonio Rodríguez de Lemos, Canónigo Arcediano de la Catedral de Granada. El 14 de enero de 1700 otorga poder a favor de su mujer para que esta administrase sus bienes. Ya en libertad, el 31 de julio de 1727, ante José Sánchez Cortés, otorga su postrera voluntad y ordena su entierro en los Carmelitas, “capilla de señor Juan Juan y San Caietano que oy esta colocado el dulce Jesús, que está al lado del Evangelio junto al pulpito, que es mía propia”. Había casado en Úbeda con Doña María de Molina y Quesada, siendo hijos don Francisco, don Juan, don Diego, doña Isabel, doña Francisca de Paula y doña María Jacinta Salido de Cuellar, esta con testamento en Úbeda el 28 de abril de 1776, ante Sebastián Serrano. Dispone su entierro también en los Carmelitas Descalzos, en la capilla que los frailes habían regalado a su descendiente don Juan de Cuellar, mercader, por haber sido un gran favorecedor de los Descalzos de la Ciudad, y un gran amigo de San Juan de la Cruz, personaje que facilitó la cabalgadura para trasladar enfermo a Fray Juan desde la Peñuela (La Carolina), en Úbeda en 1591.
En otro documento, esta vez un inventario de bienes formulado en Úbeda el 19 de junio de 1748, ante Alejo García de Parada, al describir una de las heredades, dicen: “… primeramente un olivar en el pago de la Torre de San Juan, término desta ciudad, con ciento noventa y dos olivas grandes y pequeñas, linde a otras de la Cofradía del Dulce Jesús, sita en el Convento de San Andrés, orden de predicadores”.
Creemos que esta aportación se convertirá en parte de la historia de esta antiquísima cofradía, tan querida y valorada por nuestra ciudad.
GINÉS DE LA JARA TORRES NAVARRETE
Cronista. Hijo adoptivo de Úbeda

(Trabajo publicado en la Revista núm. 53, de la Cofradía de Jesús, en Abril de 2009)

sábado, marzo 21, 2009

LA CONSEJERA DE CULTURA EN SANTA MARÍA

Por Antonio Almagro García

De entrada, una confesión: hablar una y otra vez de Santa María y de sus interminables obras me va aburriendo. Quizá sea lógico porque ya son muchos los años que esta iglesia forma parte de mi vida, en ocasiones (ya las menos) voluntariamente como manifestación de una vocación por el estudio y conocimiento de la arquitectura, en otras (las más con diferencia) de forma absolutamente circunstancial y provocada por las penosas circunstancias que desde hace 26 años la ensombrecen y, sobre todo, por lo poco que han servido las denuncias en pro de la recuperación del monumento que se cerró en 1983 y no de esa otra cosa que nos quieren vender.

Y tanto es esto así, que casi había decidido no volver a escribir nada sobre la Colegial ni sobre nada que se le acercara. Pero mire usted por dónde, otra vez tres circunstancias mandan. La primera, que el pasado viernes 13 visitó la ciudad la Consejera de Cultura y, como en tantas otras ocasiones y por tantos otros y otras colegas suyos, giró visita a Santa María por aquello de que ahora se podía y eran posibles y convenientes las fotos y las declaraciones para la prensa; la segunda, que ha llegado a mis manos el escrito que la cofradía de Jesús ha remitido a distintas Administraciones; y la tercera, que he podido leer parte de la memoria que justifica la tan cacareada recién iniciada quinta fase de la obra.

Ante este cúmulo de lances, me veo en la obligación de hacer algunos comentarios, otras tantas consideraciones y una aclaración final. Pero vaya por delante mi agradecimiento al señor Alcalde por presentarme a la Consejera y a ella misma por poner oídos a las apresuradas críticas y sugerencias que en relación con lo que se está haciendo en Santa María pude comentarle, también, por la aceptación de que algo podrá hacerse en la capilla de Jesús acorde con la petición de la cofradía.

Ahora bien, lo cortés no quita lo valiente, y me veo obligado a opinar sobre lo leído en la prensa local, sobre la petición de la cofradía de Jesús y sobre lo expuesto en la memoria de la citada quinta fase.

Error en las fechas

Habla la señora Consejera de que la administración andaluza se hizo cargo de la obra en 1989, pero creo que se le olvida (y no quiero pensar que sea voluntariamente) de que ya en 1986 el arquitecto don Isicio Ruiz Albusac "trabajó" comisionado por la Junta de Andalucía en Santa María. Lo sé muy bien porque me pidió unos planos prestados que nunca volvieron a mi poder y porque como un atila sin necesidad de caballo arrasó el templo. ¿O acaso no es arrasar derribar las bóvedas del siglo XVIII sin adoptar ningún tipo de medida para proteger las rejas, o hacer pasar camiones de gran tonelaje por el claustro y por las naves destruyendo lápidas y losas, o dejar la fábrica en alberca durante bastantes meses produciendo daños de importancia, o construir una pesadísima cubierta de hormigón que no hizo sino agravar la estabilidad general con la aparición de multitud de grietas estructurales? Tanto fue así lo que digo, que el departamento de la señora Consejera hubo de sustituirlo de tapadillo no admitiendo jamás que había sido un error su nombramiento, aunque sí se hacía (uno tiene amigos en todas partes) en privado. Pero es que además, este voluntario o involuntario intento de ocultación más pareciera que se ha convertido en una consigna. ¿Cómo, si no, se puede entender que en la citada memoria (en su pág. 12) se afirme por el arquitecto encargado actualmente de la obra, don Enrique Venegas Medina, que el pavimento del claustro "...se encuentra deformado debido al paso del tiempo y a la dimensión de las losas de piedra que lo conforman, siendo necesario acometer obras de pavimentación general...". ¿No será, don Enrique, que están movidas por otros pasos distintos a los del tiempo? ¿No tendrá nada que ver en esto el paso de camiones y el de todo tipo de maquinaria durante los últimos veinticinco años? Más grandes y más antiguas son las piedras de las pirámides y ahí siguen inalterables después de algunos milenios. Claro, que siempre estaremos a tiempo de llamar a don Isicio.

Capilla de Jesús

Es de esperar que la señora Consejera, que en esto parece ser que se muestra abierta a otras posibilidades, pueda satisfacer la petición que la cofradía de Jesús le ha hecho y, así, se imponga el sentido común que en otras tantas ocasiones ha faltado. Me alegraría enormemente por el bien de la iglesia, de la capilla y de la cofradía y por lo que supondría de recompensa a la valentía demostrada por la junta directiva.

Hacer magia

Muy acertada ha estado la señora Consejera al definir en lo ha consistido hasta ahora la intervención en Santa María: "...a través de ese tiempo y de los 4,5 millones en inversiones que ha hecho la Junta, hemos conseguido prácticamente hacer magia…". Y lo ha estado, ciertamente, por la magnífica explicación que da a lo mucho que ha desaparecido y a lo no menos que ha aparecido en Santa María. La pena es que todo esto ha costado 4.5 millones de € y que posiblemente, si se hubiese puesto cuidado desde el principio y si se hubiese instalado una nueva bóveda de cañón (hoy las posibilidades de los materiales son muy grandes) en lugar de un artesonado (creo que con un gasto cercano al millón) tan de catálogo y tan falso como el mudejarismo de piedra vista que el señor Venegas nos ha impuesto por narices, posiblemente hablaríamos de bastante menos dinero y de más verdad histórica. Y es que, señora Consejera, el dinero gastado no lo justifica todo ni asegura resultados óptimos.

Periodo original

Apunta, por otro lado, la señora Consejera que todo lo hecho va a posibilitar que Santa María "...pueda volver a brillar con el esplendor que tuvo en su momento original, si es que hay un periodo original…" y nos da toda una lección de historia al aclararnos que este "...templo se asienta sobre una mezquita árabe (¡como si hubiese mezquitas que no lo son!) sobre la que, a lo largo del tiempo, se fueron creando nuevas instalaciones…".

Y digo yo, que si esto es así, y lo es, aunque está claro que la señora Consejera no conoce nada de la historia del templo y del deseo constante del cabildo colegial y de los ubetenses de dignificarlo a lo largo de los siglos, ¿por qué se ha permitido que el señor Venegas haya recreado un espacio tan cateto, tan cavernario, tan oscuro, tan impersonal, tan falto de respeto a la historia, tan cargado de desprecio hacia determinadas épocas y estilos artísticos y tan dentro del más puro estilo de los decorados de las películas históricas de la época dorada de Hollywood? ¿No hubiese sido mejor recuperar -por ejemplo- otros elementos como el coro con sus capillas y rejas? ¿No hubiese sido preferible respetar las aportaciones históricas y estilísticas que la señora Consejera incomprensiblemente llama “nuevas instalaciones”? Parece ser que no. Aquí parece ser que lo único que ha prevalecido ha sido el criterio del señor Venegas aunque las razones que haya dado para cambiar tan profunda, tan irreverente y tan desafortunadamente los muros y el espacio interior haya sido algo tan cargado de razón y tan científico como lo que afirma en la pág. 12 de la memoria: "…en la capilla de Jesús Nazareno se han encontrado tabicones de ladrillo trasdosados; haciéndose necesario acometer la demolición de los mismos para sanear las fábricas ocultas recuperándolas como paredes de piedra vista, que es el tratamiento final previsto para los muros del templo y capillas…". Es decir, que es así porque el señor arquitecto quiere y, si hay que inventarse algo, se inventa, y, si no se respeta la historia, pues mejor que mejor. Por cierto, ¿los mármoles de colorines y los paramentos de color salmón que ya adornan las capillas también se corresponde con el "periodo original" del que habla la señora Consejera? ¿Son también “instalaciones” creadas a lo largo del tiempo?

Primera línea de combate

Finalmente, apunta la señora Consejera que la Consejería ha estado siempre "...en primera línea de combate contra esos daños estructurales que nos llevaban a la pérdida del bien, y afortunadamente ha tenido también a quienes desde el nivel profesional han sabido solucionar estos problemas…" con soluciones tectónicas y artísticas.

Y me parece muy bien que se haya contado con profesionales, pero algo falla al hablar de soluciones artísticas. Y falla, porque no es cierta la presencia real de historiadores del arte. Don Enrique será un magnífico profesional de las estructuras pero -en mi opinión- ha dejado mucho que desear en la aplicación de soluciones artísticas respetuosas con el ir haciéndose del templo, siendo aún más grave que haya sido con el consentimiento de la Consejería de Cultura. Es posible que otro gallo nos cantara a estas alturas si, por una parte, hubiese existido un asesoramiento artístico y no únicamente la copia literal de mi primer libro sobre Santa María como memoria histórica de las sucesivas fases de la obra, pero sin una verdadera lectura comprensiva y atenta a un contenido que en ningún caso justifica lo que se ha ido haciendo con la iglesia. Lo mismo pasaría, por otra parte, si la Consejería hubiese buscado para las fases finales a otros arquitectos o profesionales presuntamente más duchos en la historia de la arquitectura y, sobre todo, más cuidadosos y coherentes en los criterios de restauración.

Y para terminar, una aclaración

Quizá puedan parecer muy fuertes las palabras que digo sobre la copia literal de unos de mis libros, quizá pueda parecer que exagero, pero no es así y a demostrarlo voy. Para ello, simplemente voy a echar mano de dos o tres párrafos de la memoria de esta quinta fase y los voy a comparar con otros tantos de mi obra Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda, publicado en 1989.

Comienza la cosa en la pág. 13 afirmándose que "...aunque existe numerosa bibliografía e historiadores que han tratado la evolución histórica de Santa María desde un punto de vista general, pretende ser esta parte de la memoria, una breve reseña histórica del proceso constructivo del conjunto. Así mismo, se incluyen notas de aquellos elementos decorativos más significativos (portadas, rejas, etc.) que nos permitan una mejor comprensión y acercamiento...". Es decir, que como lo que hay escrito sobre Santa María es muy general hay que aterrizar un poco concretando el detalle y siendo más minuciosos. Y, para ello, parece que no sirve lo que hay escrito y que hay que aportar datos nuevos. Pero mire usted por dónde, cuando se pasa al detalle nos encontramos con cosas tan curiosas como las que siguen.

Al hablar (pág. 43) de la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe, de su reja, el informe apunta: "…al no ser este su lugar de origen, sobrepasa el arco, da la sensación de estar comprimida. De todas las de la iglesia es la más sencilla, pero manteniendo los rasgos estilísticos de Bartolomé…". Sin duda aporta mucho a lo que en mi libro (pág.100) se dice: "…al no ser este su lugar de origen, sobrepasa el arco, da la sensación de estar comprimida y pierde ligereza en la crestería. De todas las de la iglesia es la más sencilla, pero manteniendo los rasgos estilísticos de Bartolomé...".

El interior de la misma capilla se describe (pág. 43) así: "…en el interior, planta cuadrada con bóveda de crucería simple. Tras la unión de las tres capillas se formó un espacio rectangular de tres tramos perfectamente diferenciados por la altura y traza de cada una de sus bóvedas…". De nuevo las aportaciones sobre lo dicho por mi obra son abismales: "…en el interior, planta cuadrada con bóveda de crucería simple con el ya reseñado escudo. Tras la unión de las tres capillas se formó un espacio rectangular de tres tramos perfectamente diferenciados por la altura y traza de las bóvedas…".

Finalmente (no quiero cansar), y ya sobre la capilla de Jesús, el informe, al describir en su pág. 44 el alzado exterior e interior de la misma aporta tal cantidad de novedades sobre la descripción realizada por mi persona (pág. 105) que avergüenza reconocerlo. Así, frente a la escasez de datos que aporto diciendo que "...el interior es muy sencillo en planta y alzado: aquélla cuadrada, éste con pilastras adosadas en los ángulos y cúpula rebajada de yeso sobre pechinas, que en otro tiempo ostentaron las armas de los fundadores…" y que "...el alzado exterior es un simple y volumétrico cubo de cantería con tejado a cuatro aguas…"; la memoria firmada por don Enrique nos apabulla con sus aportaciones: "…el interior es muy sencillo en planta y alzado: aquélla cuadrada, éste con pilastras adosadas en los ángulos y cúpula rebajada de yeso sobre pechinas. El alzado exterior es un simple y volumétrico cubo de cantería con tejado a cuatro aguas…".

En fin, aquí bien cabe recordar lo que apuntaba un sabio profesor de Historia del Arte diciendo que en las cuestiones de patrimonio cuando hay intereses están presentes los arquitectos y los historiadores, pero que cuando lo que hay es dinero e intereses sólo quedan los arquitectos. Y en esta ocasión, además, parece que plagiando.

Por cierto, si con esto he emborronado algo lo siento. Mi intención, como durante tantos años, ha sido únicamente la de hacer resplandecer la verdad y la de luchar (aunque de poco ha servido) para que no se perdiera sin remedio lo que los siglos hicieron de nuestra Iglesia Mayor.

Úbeda, 18 de marzo de 2009 (Publicado en Ubeda Información)

martes, marzo 03, 2009

Nueva lista de distribución


Uno de los destinatarios de nuestra actual lista de distribución se ha quejado, muy educadamente, porque estaba recibiendo correos electrónicos que no deseaba. Esta queja nos ha alertado ante la posibilidad de que algunas de las direcciones a las que solíamos dirigir breves notas avisando de la aparición de artículos en la prensa, entradas en blogs y opiniones interesantes o novedosas en general, estuvieran en nuestro poder sin conocimiento de sus titulares.

Por ese motivo hemos abandonado la actual lista de distribución y queremos construir una en la que sólo figuren quienes se inscriban en ella porque les agrade recibir nuestros envíos.

Quien esté interesado en seguir recibiéndolos, puede darse de alta a través de un procedimiento controlado siguiendo el enlace de la lista.

Como además nada es para siempre, en cada correo que le remitamos tendrá facilidades para darse de baja y borrar sus datos sin más.

Esperamos contribuir así a defender el respeto que merece la intimidad de todos y cada uno de nosotros, a mantener la utilidad real del correo electrónico y, de paso, cumplir tan escrupulosamente como podamos la LORTAD.

Gracias a todos.

sábado, febrero 28, 2009

Presentación de «Temas y Autores de Úbeda»



Hace ya unos meses, el cuaderno dedicado a la Biblioteca de Vbeda anunciaba la aparición de la segunda edición de la obra de Aurelio Valladares Reguero Temas y autores de Úbeda, obra monumental donde las haya fruto de un trabajo laborioso y exhaustivo desarrollado por nuestro buen amigo durante décadas.


Él próximo jueves, día 5 de marzo, a las ocho de la tarde va a ser presentado por fin. El acto tendrá lugar en el Hospital de Santiago de Úbeda y correrá a cargo de Adela Tarifa, Dámaso Chicharro y Joaquín Montes.


Será un buen momento para acompañar a Aurelio Valladares, benemérito miembro de nuestra Asociación, y para asistir al nacimiento de esta nueva obra que, como su primera edición, marcará un antes y un después para el conocimiento, el estudio y la investigación sobre Úbeda en todas sus facetas y manifestaciones.

sábado, febrero 14, 2009

Presentación del «Bosquejo biográfico de Don Beltrán de la Cueva»



A las ocho de la tarde del próximo día 20 de febrero, en el Hospital de Santiago de Úbeda, el Cronista Oficial de la Ciudad, D. Rafael Bellón Zurita, presentará la obra de D. Antonio Rodríguez Villa titulada «Bosquejo biográfico de Don Beltrán de la Cueva». Se trata de la primera reedición que ha conocido esta destacada biografía desde que viera la luz en 1881. Y ello pese a ser un instrumento imprescindible para adentrarse en la vida y hechos de este singular ubetense del siglo XV, cuya actividad vital y política fue particularmente relevante para el curso de los acontecimientos.

Su autor, D. Antonio Rodríguez Villa (Madrid, 1843-1912), colaboró con Cánovas en la redacción de la Constitución de 1876 como asesor y junto con Pascual Gayangos redactó el catálogo de manuscritos españoles del Museo Británico. Miembro de la Real Academia de la Historia desde 1893 y su bibliotecario vitalicio a partir de 1910, cuenta en su haber con más de treinta monografías publicadas, muchas de ellas de carácter biográfico y en las que predomina una importante aportación de fuentes documentales.
Con esta edición, la Editorial El Olivo de Úbeda inaugura una nueva colección bajo la denominación de «Real Viejo».

jueves, enero 29, 2009

El escándalo

Por correo electrónico he recibido varias veces, como supongo que muchos de nosotros, un correo advirtiéndome de otro abuso de ENDESA.

Al leerlo me viene a la cabeza un anuncio televisivo, quizás de Cáritas, en el que una mujer madura pero todavía iluminada de juventud, atractiva y completamente desnuda, comía los alimentos que iba rebuscando en contenedores de basura.

Por si alguien no ha leído el correo sobre Endesa, que alguno habrá, se trata de denunciar que, aprovechando que el recibo es mensual y la lectura bimestral, el consumo de energía eléctrica estimado para el pasado diciembre pudo haberse reducido artificialmente para que resultara más abultado el de enero. De esa forma nos facturarían el mayor consumo con los precios de la tarifa del 2009. Bastante más altos, aunque estemos en recesión y casi en deflación.

Pues bien, en el prolijo y reivindicativo correo se dan varios consejos para evitar las arbitrariedades de la Compañía, eludiendo pagar más por lo que debe costar menos. Además se añade el consejo de utilizar en las quejas un teléfono concreto que comienza por 93 en lugar del 902509509 que es el facilitado por Endesa para atención al cliente, de forma que podamos beneficiarnos de la tarifa plana.

Nada de esto me sorprendió. Ya había observado la maniobra. Ni es la primera vez ni será la última en que una de las partes contratantes impone a la otra condiciones más gravosas con sólo modificar el volumen de una estimación o la fecha de una lectura.

Lo que me ha sorprendido es que una docena larga de personas me hayan enviado este correo sin reparar en lo que supone el prefijo 93 del teléfono al que nos puede salir gratis llamar para quejarnos.

Esa posibilidad de llamar "gratis" nos avisa que se han concentrado en Barcelona todos los servicios administrativos de atención al cliente de Endesa. Seguramente alguien podrá confirmarnos que detrás del 902516516, el teléfono de averías, también se esconde otro teléfono que ya no suena en la Plaza 1º de Mayo de Úbeda, el Paseo de la Estación de Jaén y ni tan siquiera en el Camino de los Descubrimientos de Sevilla, sino en la Avenida del Paralelo de Barcelona o en algún suburbio barcelonés de oficinas donde los costes serán menores.

Las docenas, los cientos o los miles de puestos de trabajo que estas actividades generan, lo mismo que las infraestructuras que necesitan que antes estaban en la calle de más abajo y en las que trabajaba el vecino del segundo, se crean ahora sólo en Barcelona. El recibo lo seguimos pagando aquí. En la calle de abajo hay un local cerrado y de Juan ya no sé nada.

Pero esa factura de diciembre, la que artificialmente han reducido para que recordemos durante más tiempo la de enero, se expide en Barcelona, cerca de alguna Agencia Tributaria de la Generalitat de Catalunya o incluso del Gobierno de España. Y es posible que una buena parte del importe de esa infalible línea que antecede al cierre de toda factura, la del 16% del IVA que pagamos por la electricidad y hasta por el impuesto que la grava, se quede muy cerca de la Avenida Diagonal y muy lejos del lugar donde se paga. Ahora se está negociando su destino.

Recuerdo que la cámara, después de mostrarnos las inmundicias del contenedor que en una céntrica calle revolvían las manos de la mujer en busca de algo comestible, se recreaba en su cuerpo desnudo. La cara agraciada, aunque sucia en torno a la boca, los hombros erguidos, larguísimas y sensuales las piernas, los pechos firmes y tentadores.

Después sólo una pregunta. «¿De qué te escandalizas?»

domingo, enero 18, 2009

EL ABRAZO

Quedaba el abrazo. Me hubiera gustado encontrarte siempre en el mismo sitio, volver sobre mis pasos; pero se hacía imposible. Dejar pendiente cada día algo que necesitamos dar, dejar olvidado el cariño, abandonar los lazos que nos podrían unir…
Quedaba el abrazo. Y mientras pasaba el olvido, más se iba pudriendo el fino hilo que nos unía. Un día más, un momento más y todo se hubiera hecho indiferencia.
Pero estabas ahí, casi de repente, bajando las escaleras, frente a mí, como cuando aparece una ráfaga de viento al cruzar la esquina.
Sin pensarlo, corrí hacia ti; juntos, sin palabras, corrimos hacia nosotros mismos, desandando nuestros pasos, recuperando los lazos, olvidando que los años pasados han sido solamente un insignificante instante de nuestras vidas, un simple pestañeo.
Sin pensarlo, sonreí como pocas veces se hace, ampliamente, igual que si hubiera recuperado un trozo de la tarta de felicidad que un día no supe saborear.
Sin pensarlo, nos abrazamos. Se olvidaron los momentos perdidos, recuperamos todo lo que no supimos ver. Sonreíste ampliamente, adivinando todo lo que había guardado en la parte más oscura de mis sentimientos. Sonreímos ampliamente, respirando hondo, tan solo porque habíamos compartido un único momento, el abrazo, el que nunca antes nos dimos, el que quise darte siempre, el que quise que me dieras siempre, pleno de cariño y ternura.
Nadie antes había apretado sus brazos contra mi cuerpo con esa fuerza que da el saberse querido, aunque fuera infinitamente breve en mis deseos; un segundo lleno de mil segundos cargados de un tiempo casi olvidado.
Quedaba el abrazo. Ahora queda el recuerdo de saberse querido, queda la huella, queda la esperanza, la ilusión y el vuelo del águila que planea cada día en los rincones más oscuros del alma.