domingo, abril 26, 2009

EL ALFEREZADGO DE LAS COFRADÍAS DE NUESTRO PADRE JESÚS DE LA COLUMNA Y CRISTO DE LA VERA CRUZ DE LINARES.

EL ALFEREZADGO DE LAS COFRADÍAS DE NUESTRO PADRE JESÚS DE LA COLUMNA Y CRISTO DE LA VERA CRUZ DE LINARES.

Ginés de la Jara Torres Navarrete


La cofradía de Jesús de la Columna fue fundada en la parroquia de Santa maría la Mayor, de Linares, a mediados del siglo XVI con talla de gran valía, así como a Virgen que lo acompañaba. Ambas imágenes veneradas en la capilla gótica de la Santísima Trinidad, entierro y patronato de los Poves y Aguilera. Hacía estación el Jueves Santo por la tarde ignorando por nuestra parte cuando dejó de existir. Aventuramos que ello tuvo lugar en la desamortización de 1836, pues unos años antes vemos procesionar a sus titulares.
Su primer Alférez Mayor, encargado de portar en las manifestaciones públicas y procesión del Jueves Santo el estandarte de la cofradía, fue Don Pedro de Poves y Aguilera, capitán del os reales Ejércitos, casado en Santa maría de Linares en 1589 con doña Luisa de Molina de Coba. Aquel alférez fue XXI nieto de don Rodrigo Díaz de Vivar “El Cid Campeador, y de doña Ximena Díaz de Asturias.
Le sucede su hijo, D. Alonso de Poves y Aguilera, alcalde de Linares por el estado de los hijosdalgo en 1629 y su regidor perpetuo, bautizado en la Iglesia Mayor de santa María el 10 de noviembre de 1599, donde falleció en 1671, siendo sepultado en la mencionada capilla de la Santísima Trinidad. Capitán de los Reales Ejércitos, casó en Linares el 21 de octubre de 1619 con doña Catalina de vera y Palomino, de donde fue natural.
En 1672 sucedió el hijo de anterior don Agustín de Poves y Aguilera, Caballero de Santiago que al fallecer sin sucesión sucede en el alferezazgo su hermana:
Doña Luisa Manuela de Poves y Aguilera, bautizada en Santa María de Linares el 14 de abril de 1646 y en donde contrae matrimonio en 1662 con don Pedro Gregorio Piédrola de la Cueva, patrono por casamiento de la capilla de la Santísima Trinidad en Santa María de Linares. Un cuñado de éste, don Cristóbal de Poves y Aguilera casó en Jódar en 1716, donde testó el 28 de enero de 1720 ante Luis José López de Algaba, manifestando guardar en su cada de Linares “… un estandarte de Jesús de la Columna un dosel de tela para tapar a Su Majestad…” (1)
Sucede a los anteriores su hijo don Luis Alfonso Piédrola de la cueva, Caballero de Santiago y Paje de Su Majestad, que al fallecer sin sucesión hereda bienes y honores su hermana:
Doña Juana María Piédrola de la cueva, bautizada en Santa María de Linares el 28 de enero de 1667, casó en esta iglesia mayor el 25 de abril de 1697 con don Pedro Antonio de Nava y Monsalve de San Martín, mayorazgo del Caballerizo Ortega y Caballero 24 de Úbeda a perpetuidad. Había sido bautizado en Vélez-Málaga, San Juan, el 2 de febrero de a1676.
Al anterior sucede su hijo don Rodrigo Antonio de Nava y Piédrola, bautizado en San Nicolás, de Úbeda, el 25 de abril de 1701. Caballero 24 de Úbeda y su regidos perpetuo y preeminente, casado en Vélez-Málaga, San Juan el 17 de diciembre de 1730 con doña Nicolasa Vozmediano Zúñiga de la Concha, bautizada en dicha ciudad y parroquia el 22 de julio de 17l6. Señora del Castillo de la Mar Baja en Torrox y regidora perpetua de Vélez-Málaga.
De los anteriores fue hija primogénita y por tanto sucesora de los bienes y honores de sus padres, doña Juana de Nava y Vozmediano, bautizada en Vélez-Málaga, San Juan, el 0 de abril de 17833. Señora del Castillo de la Mar Baja en Torrox, mayorazgo del Caballerizo Ortega de Úbeda y regidora perpetua y preeminente de esta ciudad y de la de Velez-Málaga. Casó en San Nicolás de Úbeda el 0 de noviembre de 1753 con don Juan Antonio González de Aguilar Ponce de León, bautizado en la iglesia mayor de Santa María, de Ecija, el 11 de septiembre de 1704. Regidor perpetuo de Écija y de Úbeda, de los que fue hijo único:
Don Francisco de Paula González de Aguilar Ponce de León y Nava, bautizado en Santa Bárbara de Écija el 31 de mayo de 1758 y fallecido parroquiano de San Nicolás de Úbeda el 1 de octubre de 1844. Caballero de Carlos III, Corregidor de Úbeda y su regidor decano preeminente, regidor de Linares y de Vélez-Málaga, último Señor delo Castillo de la Mar Baja en Torrox, del mayorazgo del Caballerizo Ortega de Úbeda, de los alferezazgos mayores de las cofradías de Nuestro Padre de la Columna y de la del Cristo de la Vera Cruz de Linares y otros muchos patronazgos, por haber sido abolidos por las Cortes de Cádiz en 1812.
Durante el disfrute de don Francisco de Paula González de Aguilar del alferezazgo del Cristo de la Columna, surgieron ciertas desavenencias entre la Junta de Gobierno de la Cofradía y su Alférez Mayor, queriendo privar a éste de tan honroso derecho de portar el estandarte como se tenia costumbre, Aguilar y Nava acude al obispado de Jaén para ser amparado en su derecho. Hemos hallado el fallo del cabildo catedral, escrito en papel del Estado, sello cuarto de cuarenta maravedís y año 1822 que dice: “ Nos el Doctor Don Manuel Rodríguez Palomeque, Provisor y Vicario General de este obispado, etc…
Hacemos saber al Prior o Cura de la Iglesia Parroquial de la Villa de Linares, que en el expediente seguido en este Tribunal , a instancia de Don francisco de Paula González de Aguilar Ponce de León y Nava, Caballero de la Real y distinguida Orden de Carlos Ternero, vecino de la ciudad de Úbeda, sobre posesión del derecho de llevar el Estandarte o Guión, en la procesión que se hace los días de Jueves Santo por la Hermandad del Señor de la Columna, sita en dicha Iglesia, hemos decretado en este día la providencia del tenor siguiente:
Auto: Hágase como se propone por el Fiscal de este Tribunal en su anterior escrito, llevándose a debido efecto la providencia de nueve de mayo último en virtud de la cual se dio a Don Francisco de Paula González de Aguilar Ponce de León y Nava la posesión real actual corporal del quasi del derecho de llevar el estandarte o Guión de la cofradía del señor de la Columna en la procesión que en la tarde del Jueves Santo y demás que celebra en la Iglesia Parroquial de la villa de Linares; y líbrese el conducente despacho de comisión al Prior o Cura de la dicha Iglesia, con inserción de este auto, para que aceptándola en la forma ordinaria, e impartiendo en caso necesario el auxilio de los Sres. Alcaldes constitucionales, de aquella villa, ampare a don francisco de Paula González de Aguilar Ponce de León y Nava en la citada posesión, verificada el día ocho de junio del referido año, dándose testimonios que pidiere de ello para los efectos que le convengan, Lo mando y firmará el Señor Doctor don Manuel rodríguez Palomeque, Provisor y Vicario general de este obispado de Jaén, a siete de marzo de mil ochocientos veinte y dos. Doctor Rodríguez. Ante mi Antonio Yáñez.
Y para que tenga efecto lo decreto por nos en el auto inserto, damos comisión por el presente, a dicho Prior o Cura en suficiente forma, con las facultades necesarias, y la de impartir en caso necesario el auxilio de los Sres. Alcaldes constitucionales, a cuyo fin sirve este despacho de exhorto en la debida forma. Dado en Jaén, siete de Marzo de mil ochocientos veinte y dos. Doctor Don Manuel rodríguez Palomeque. Por mandato de su Señoría Antonio Yáñez.”
Puestas las diligencias del tribunal eclesiástico de Jaén en manos del notario de Linares, Juan Sánchez y Fernández, éste lo notifica al Primor de Santa maría a fin de que restituya su derecho a Don Francisco de Paula. La aceptación de dicho prior dice así: “he visto el despacho que antecede del Señor Provisor y Vicario general de este obispado, por el señor Don Luis de Valenzuela, Prior de la Iglesia Parroquial de esta villa dijo: Que aceptando como acepta la comisión que por el se le confiere, mando: se le despache a don Francisco de Paula González de Aguilar Ponce de León y Nava, vecino de la ciudad de Úbeda, en la posesión que se le dio en el día ocho de junio del año último (1821), del Estandarte o Guión de la cofradía del Señor de la columna, y en ella se amparó, y que no se le despoje ni perturbe de modo ni con pretexto alguno, sin que primero sea oído y venido a fuero y derecho: U por este auto así lo proveyó y firmará, e yo el notario que doy fe, en dicha villa de Linares a catorce días del mes de marzo del año de mil ochocientos y veinte y dos. Doctor Don Luis de Valenzuela. Ante mi Juan Sánchez y Fernández.”
Existe una diligencia del notario haciendo constar que habiendo pasado a las casas de Don José María González de Aguilar y Bahamonde, hijo del alférez y preguntado por su señor padre, este respondió estaba en la ciudad de Úbeda, que le pasaría recado. Y así sucedió, pues don Francisco de Paula se personó en Linares donde en presencia del notario, la cofradía le dio la solemne procesión del estandarte el 30 de marzo de 1822 (2).

LOS ALFÉRECES MAYORES DEL CRISTO DE LA VERA CRUZ
Otra de las cofradías de penitencia de las fundadas en Linares en tiempos remotos fue la del Cristo de la Santa Vera Cruz. Suponemos que como la anterior, se serviría en Santa María, única Iglesia parroquial del Linares de entonces.
El primero de los alféreces mayores de aquella antiquísima cofradía del que tenemos noticia es de don Juan Díaz< tenorio, bautizado en Santa maría de Linares el año1581, donde falleció parroquiano en 1646. Había sido regidor perpetuo de Linares y a la vez Alférez Mayor de su Consejo en 1622, año en que contrae matrimonio con la vecina de Linares Doña Francisca Marín de la Cueva de la que sabemos fue bautizada en la Iglesia mayor de Santa maría el 3 de marzo de 1601, siendo sus padres el Licenciado don Luis Marín de la Cueva y Doña Catalina de Barragán.
El 13 de enero de 1624 los anteriores bautizan en Santa María de dicha ciudad a su hija doña María de la Cueva y Tenorio, quien casa en 1635 en la referida parroquia con don Luis Piédrola de la cueva, Bautizado en Santa maría de Arjona el 5 de marzo de 1619, falleciendo en Linares en 1650, siendo regidor de dicha villa y Capitán de sus milicias junto con las de Arjona en 1639. Testó en Linares el 8 de julio de 1648 ante Juan Muñoz Porcel, dice ser primo de su mujer, añadiendo que enfermó en la guerra de Cataluña “donde serví a Su Majestad”. Sucedió a su suegro y tío en el alferezazgo de la Santa Vera Cruz.
Al anterior sucedió su hijo don Pedro Gregorio Piédrola de la Cueva, bautizado en Santa maría de Linares el 29 de mayo de 1641, falleciendo aquí en 1697. Fue alcaide del Castillo de Linares en 1690 donde contrajo matrimonio el 21 de mayo de 1662 con doña Luisa Manuela de Poves y Aguilera, bautizada en dicha parroquia el 14 de abril de 1640.
Sucedió el mayorazgo de su casa don Luis Alfonso Piédrola de la Cueva, caballero de Santiago en 1639 y Paje de su Majestad, que al fallecer sin sucesión sigue Alférez Mayor su hermano don Bartolomé, Alcaide del Castillo de Linares en 1703, que había sido bautizado en Santa María el 22 de marzo de 1677, siendo más tarde caballero de calatrava. Este toma posesión del alfere4zazgo mediante cartas apostólicas del Nuncio de su Santidad don Esteban González de Mena Medrano, dadas en Madrid el 10 de enero de 1728, todo ello ante Tomás de Molina, notario apostólico de Madrid el 24 de marzo de 1728. Consta que don Bartolomé tomó posesión de tal cargo en Linares de manos del Rvdo. Padre Francisco Antonio Leal, Comendador del Monasterio de Mercedarios Calzados de Jaén, acto al que asistió la Cofradía de la Vera Cruz. (3)
Por muerte sin sucesión del anterior, bienes y honores pasan a su única hermana doña Juana María Piédrola de la Cueva, bautizada e Santa María de Linares, 2l 29 de enero de 1667, donde casó el 25 de abril de 1697 con don Pedro Antonio de Nava y Monsalve de San Martín, bautizado en Vélez-Málaga, San Juan, el 2 de febrero de 1676, Caballero 24 de Úbeda a perpetuidad y mayorazgo del Caballerizo Ortega de Úbeda.
A la muerte de los anteriores, pasa a ser Alférez Mayor de la Vera Cruz su único hijo don Rodrigo Antonio de Nava Piédrola de la Cueva, bautizado en San Nicolás de Úbeda el 24 de abril de 1701. Caballero 24 de Úbeda y mayorazgo del Caballerizo Ortega, casado en Velez-Malaga, San Juan, el 17 de diciembre de 1730 con doña Nicolasa Vozmediano Zúñiga de la Concha, bautizada en dicha ciudad y parroquia el 22 de julio de 1717. Señora del castillo de la Mar Baja en Torrox y regidora perpetua de Velez-Malaga. Este don Rodrigo Antonio cantó misa viudo, y ya presbítero en Úbeda, toma posesión del alferezazgo de la Vera Cruz. A tal efecto se trasladó a la entonces villa de Linares y de aquel acto dijo:
“Testimonio Luis Antonio Gutiérrez del Castillo, notario de Linares, el 3 de mayo de mil setecientos y cuarenta y nueve, en que hace relación que dicho día como a las nueve de la mañana, estando en la Iglesia Parroquial de dicha villa, vio asistir a don Rodrigo Antonio de Nava y Piédrola, presbítero, a la procesión que en dicha iglesia celebró la Invención de santa Vera Cruz, y vio que al principarse dicha procesión, don Francisco de Aguiaro, beneficiado de dicha iglesia, entregó a don Rodrigo el Estandarte o guión para que lo llevase y concluida dicha función por el dicho don Rodrigo, pidió a dicho notario testimonio del acto de dicha función, cuyo testimonio compone de una foxa” (4)
Como hija primogénita y por tanto sucesora de los honores y mayorazgo de su padre fue doña Juana de Nava y Vozmediano, bautizada en San Juan de Velez-Malaga el 0 de abril de 1733, señora del castillo de la Mar baja de Torrox, mayorazga del Caballerizo Ortega de Úbeda, regidora perpetua de esta ciudad el 10 de julio de 1733. Alférez Mayor de la Vera Cruz por casamiento con dicha doña Juana.
Sucedió el único hijo de los anteriores don Francisco de Paula González de Aguilar Ponce de León y Nava, Bautizado en Santa Bárbara de Écija el 31 de mayo de 1758 y fallecido en Úbeda en el Palacio del Caballerizo Ortega el 1 de octubre de 1844. Fue por tanto el último de los alfér3ces mayores de Nuestro Padre Jesús de la Columna y de la Vera Cruz de Linares, y último gran mayorazgo del fundado por el Caballerizo Mayor de la Emperatriz, don Cristóbal de Ortega Salido. Este acumuló innumerables mayorazgos, vínculos y patronatos entre ellos el de los Poves y Aguilera y el de los Piedrola de la Cueva Linarenses, cuyas posesiones figuran detallada y extensamente en el Libro Becerro de bienes del Caballerizo que consta de 332 folios. Toda una institución, hoy sólo historia.
GINÉS DE LA JARA TORRES NAVARRETE
Trabajo publicado en la Revista ALTO GUADALQUIVIR, obra social y cultural de CajaSur.
NOTAS:
1.- Leg. 1347 f. 14, Archivo de Protocolas de Úbeda.
2.- Una nota expresa, que dicho auto está registrado al folio 223 vuelto núm. 2884 y que don Francisco de Paula pagó cuatro reales el 8-3-1822 y firma Yturriaga.
3.- Libro Becerro del Mayorazgo del Caballerizo, folio 172.
4.- Inventario de partición de bienes de don Rodrigo Antonio de Nava ante Juan de Alaminos Calatrava, leg. 1416, año 1756, nota núm. 333.
Nota.- sobre la alcaidía del Castillo de Linares, conservamos noticias del título dado por Felipe V en Madrid, el 3-10-1710 a don Bartolomé Piédrola de la Cueva.

jueves, abril 16, 2009

MANDAS AL DULCE JESÚS DE UBEDA

MANDAS AL DULCE JESÚS DE ÚBEDA
Ginés de la Jara Torres Navarrete

Nuestro Padre Jesús, humillado y escarnecido, Padre de Úbeda, ha recibido de ella desde Dios sabe cuando la mas filial de las devociones y por ello se siente mimada, amparada y segura.
Si la devoción de sus cofrades ha sido siempre fiel y constante, no lo ha sido menos la devoción de todos sus vecinos que, codo con codo, con sus incondicionales cofrades, ha recorrido devotamente la Vía Dolorosa de las calles de la estación de la ciudad.
Si la emoción embarga a todo un pueblo en el solemne momento de cruzar su imagen la histórica puerta de su Antigua Real Colegiata, ¿qué decir del sobrecogedor recorrido con gentes que sufren con Él un calvario sin precedentes? Úbeda se estremece a su paso y llora después de dos milenios de la mayor de las injusticias.
Tan en la mente de los ubetenses ha estado siempre el Dulce Jesús de San Andrés, que vistas las disposiciones testamentarias de las generaciones que antes fueron, frecuentemente hallamos cómo en su última disposición camino del más allá no dejan de orientar su mirada al Jesús de su alma.
Entre aquellos ubetenses que a la hora de la verdad vuelven su mirada al Dios que sufre, nos detenemos ante un testamento de Doña María Salido de Baeza, una ilustre hija de Úbeda, que manda lo siguiente:
“Mando a la Cofradía del Dulce Nombre de Jesús, sita en el Convento de Señor San Andrés desta ciudad, un guarda bajos que oi tengo, de escarlata, con doze guarniciones de plata de Milán, aforrado todo en tafetán, doblete verde, para que sirva a Nuestra Señora, la que en dicha capilla se pone de parida por la festividad del día de año nuevo, y es condición que no ha de salir de dicha Yglesia… solo les permito que puedan ponerle a la mujer Verónica el día de Viernes Santo, por ser procesión de la dicha Cofradía y que se les entregue al mayordomo della a el cual encargo tenga con él mucho cuidado porque no se manche ni apolille”. (1)
¿Pero quién era aquella señora que deja a Jesús para que la disfrute una joya tan estimada por ella? Sabemos que casó en Úbeda con don Juan de Cuellar, quienes mancomunadamente fundan en Úbeda un vínculo y mayorazgo de su cuantiosa fortuna, fueron parroquianos de Santo Domingo de Silos, templo que en lo antiguo fue morada de Nuestro Padre Jesús. Éstos tuvieron por hijos:
1º. A D. Juan Salido de Cuéllar, que sigue.
2º. A Doña María de Cuéllar Salido, casada en Úbeda con D. Juan de Viedma y Molina.
3º. A Doña Catalina de Cuéllar Salido, casada en Santo Domingo de Silos con Don Pedro de Viedma de Salido, a buen seguro hermano del anterior.
4º. A Don Diego Salido de Cuéllar, casado en Úbeda con Dª. Mariana de Blas, padres de Don Juan Salido de Cuéllar, parroquiano de San Pablo, a la calle de Las Parras. Manda enterrarse en San Isidoro “… en una capilla que está en el plano del altar Mayor, en el lado del evangelio, donde está el sepulcro de mis padres y abuelos”. Dice ser primo (por cierto, primo hermano) de don Marcos, doña Lorenza, doña Juana y de Fray Antonio de Viedma y Cuellar, trinitario de Úbeda al tiempo del testamento otorgado en esta ciudad el 15 de febrero de 1695, ante Juan de Alaminos Calatrava “El Viejo”.
Seguimos con don Juan Salido de Cuellar, con testamento en Úbeda el 29 de noviembre de 1683 ante Francisco Gómez de Grados, por el que dispone su entierro en los carmelitas descalzos, capilla de San Juan y San Cayetano. Fue Caballero 24 de Úbeda, donde casó con doña Isabel Lendínez de Ortega, quien testó en esta ciudad el 19 de febrero de 1685 ante Antonio Rodríguez Melero, y dice ser viuda, manifestando que el oficio de regidor perpetuo que su marido compró a don Antonio de Ortega Mexia IIº Señor de Alicún, mediante censo, con réditos al año de 50 ducados. Expresa la testadora que “…resultando honeroso mantener dichas venticuatría porque dicho oficio ha dado mucha quiebra, pues no a quién da más de quinientos ducados”.
Por esa razón el oficio de 24 de la ciudad retorna al hijo del vendedor, que no era otro que Don Andrés Luis de Ortega Porcel (1667-1710), IIIº señor de Alicún, Caballero de Calatrava y Teniente de Corregidos de Úbeda.
Tres fueron los hijos de los anteriores, que fueron:
1º. D. Juan Salido de Cuellar, que sigue.
2º. Doña María Vicenta Salido de Cuellar, nacida en Úbeda en 1714 y fallecida en esta ciudad, parroquiana de Santa María, el 14 de mayo de 1786. Había testado en Úbeda el 8 de marzo de 1684 ante Francisco Gómez de Grados, domiciliada en el Real viejo y manda enterrarse en los Carmelitas Descalzos, capilla familiar. Casó en Úbeda con don Juan Porcel de los Cobos, sin sucesión.
3º. Doña Juana Salido de Cuellar, de la que sabemos testó en Úbeda el 11 de diciembre de 1769, ante Juan de Torralba, disponiendo su entierro como su hermana, en los frailes carmelitas, capilla de Jesús Nazareno. Casó con don Juan de Padilla.
Seguimos con don Juan Salido de Cuellar, poseedor del mayorazgo en 1756, que hemos localizado preso en la cárcel de Baeza sobre la muerte del licenciado don José Antonio Rodríguez de Lemos, Canónigo Arcediano de la Catedral de Granada. El 14 de enero de 1700 otorga poder a favor de su mujer para que esta administrase sus bienes. Ya en libertad, el 31 de julio de 1727, ante José Sánchez Cortés, otorga su postrera voluntad y ordena su entierro en los Carmelitas, “capilla de señor Juan Juan y San Caietano que oy esta colocado el dulce Jesús, que está al lado del Evangelio junto al pulpito, que es mía propia”. Había casado en Úbeda con Doña María de Molina y Quesada, siendo hijos don Francisco, don Juan, don Diego, doña Isabel, doña Francisca de Paula y doña María Jacinta Salido de Cuellar, esta con testamento en Úbeda el 28 de abril de 1776, ante Sebastián Serrano. Dispone su entierro también en los Carmelitas Descalzos, en la capilla que los frailes habían regalado a su descendiente don Juan de Cuellar, mercader, por haber sido un gran favorecedor de los Descalzos de la Ciudad, y un gran amigo de San Juan de la Cruz, personaje que facilitó la cabalgadura para trasladar enfermo a Fray Juan desde la Peñuela (La Carolina), en Úbeda en 1591.
En otro documento, esta vez un inventario de bienes formulado en Úbeda el 19 de junio de 1748, ante Alejo García de Parada, al describir una de las heredades, dicen: “… primeramente un olivar en el pago de la Torre de San Juan, término desta ciudad, con ciento noventa y dos olivas grandes y pequeñas, linde a otras de la Cofradía del Dulce Jesús, sita en el Convento de San Andrés, orden de predicadores”.
Creemos que esta aportación se convertirá en parte de la historia de esta antiquísima cofradía, tan querida y valorada por nuestra ciudad.
GINÉS DE LA JARA TORRES NAVARRETE
Cronista. Hijo adoptivo de Úbeda

(Trabajo publicado en la Revista núm. 53, de la Cofradía de Jesús, en Abril de 2009)

sábado, marzo 21, 2009

LA CONSEJERA DE CULTURA EN SANTA MARÍA

Por Antonio Almagro García

De entrada, una confesión: hablar una y otra vez de Santa María y de sus interminables obras me va aburriendo. Quizá sea lógico porque ya son muchos los años que esta iglesia forma parte de mi vida, en ocasiones (ya las menos) voluntariamente como manifestación de una vocación por el estudio y conocimiento de la arquitectura, en otras (las más con diferencia) de forma absolutamente circunstancial y provocada por las penosas circunstancias que desde hace 26 años la ensombrecen y, sobre todo, por lo poco que han servido las denuncias en pro de la recuperación del monumento que se cerró en 1983 y no de esa otra cosa que nos quieren vender.

Y tanto es esto así, que casi había decidido no volver a escribir nada sobre la Colegial ni sobre nada que se le acercara. Pero mire usted por dónde, otra vez tres circunstancias mandan. La primera, que el pasado viernes 13 visitó la ciudad la Consejera de Cultura y, como en tantas otras ocasiones y por tantos otros y otras colegas suyos, giró visita a Santa María por aquello de que ahora se podía y eran posibles y convenientes las fotos y las declaraciones para la prensa; la segunda, que ha llegado a mis manos el escrito que la cofradía de Jesús ha remitido a distintas Administraciones; y la tercera, que he podido leer parte de la memoria que justifica la tan cacareada recién iniciada quinta fase de la obra.

Ante este cúmulo de lances, me veo en la obligación de hacer algunos comentarios, otras tantas consideraciones y una aclaración final. Pero vaya por delante mi agradecimiento al señor Alcalde por presentarme a la Consejera y a ella misma por poner oídos a las apresuradas críticas y sugerencias que en relación con lo que se está haciendo en Santa María pude comentarle, también, por la aceptación de que algo podrá hacerse en la capilla de Jesús acorde con la petición de la cofradía.

Ahora bien, lo cortés no quita lo valiente, y me veo obligado a opinar sobre lo leído en la prensa local, sobre la petición de la cofradía de Jesús y sobre lo expuesto en la memoria de la citada quinta fase.

Error en las fechas

Habla la señora Consejera de que la administración andaluza se hizo cargo de la obra en 1989, pero creo que se le olvida (y no quiero pensar que sea voluntariamente) de que ya en 1986 el arquitecto don Isicio Ruiz Albusac "trabajó" comisionado por la Junta de Andalucía en Santa María. Lo sé muy bien porque me pidió unos planos prestados que nunca volvieron a mi poder y porque como un atila sin necesidad de caballo arrasó el templo. ¿O acaso no es arrasar derribar las bóvedas del siglo XVIII sin adoptar ningún tipo de medida para proteger las rejas, o hacer pasar camiones de gran tonelaje por el claustro y por las naves destruyendo lápidas y losas, o dejar la fábrica en alberca durante bastantes meses produciendo daños de importancia, o construir una pesadísima cubierta de hormigón que no hizo sino agravar la estabilidad general con la aparición de multitud de grietas estructurales? Tanto fue así lo que digo, que el departamento de la señora Consejera hubo de sustituirlo de tapadillo no admitiendo jamás que había sido un error su nombramiento, aunque sí se hacía (uno tiene amigos en todas partes) en privado. Pero es que además, este voluntario o involuntario intento de ocultación más pareciera que se ha convertido en una consigna. ¿Cómo, si no, se puede entender que en la citada memoria (en su pág. 12) se afirme por el arquitecto encargado actualmente de la obra, don Enrique Venegas Medina, que el pavimento del claustro "...se encuentra deformado debido al paso del tiempo y a la dimensión de las losas de piedra que lo conforman, siendo necesario acometer obras de pavimentación general...". ¿No será, don Enrique, que están movidas por otros pasos distintos a los del tiempo? ¿No tendrá nada que ver en esto el paso de camiones y el de todo tipo de maquinaria durante los últimos veinticinco años? Más grandes y más antiguas son las piedras de las pirámides y ahí siguen inalterables después de algunos milenios. Claro, que siempre estaremos a tiempo de llamar a don Isicio.

Capilla de Jesús

Es de esperar que la señora Consejera, que en esto parece ser que se muestra abierta a otras posibilidades, pueda satisfacer la petición que la cofradía de Jesús le ha hecho y, así, se imponga el sentido común que en otras tantas ocasiones ha faltado. Me alegraría enormemente por el bien de la iglesia, de la capilla y de la cofradía y por lo que supondría de recompensa a la valentía demostrada por la junta directiva.

Hacer magia

Muy acertada ha estado la señora Consejera al definir en lo ha consistido hasta ahora la intervención en Santa María: "...a través de ese tiempo y de los 4,5 millones en inversiones que ha hecho la Junta, hemos conseguido prácticamente hacer magia…". Y lo ha estado, ciertamente, por la magnífica explicación que da a lo mucho que ha desaparecido y a lo no menos que ha aparecido en Santa María. La pena es que todo esto ha costado 4.5 millones de € y que posiblemente, si se hubiese puesto cuidado desde el principio y si se hubiese instalado una nueva bóveda de cañón (hoy las posibilidades de los materiales son muy grandes) en lugar de un artesonado (creo que con un gasto cercano al millón) tan de catálogo y tan falso como el mudejarismo de piedra vista que el señor Venegas nos ha impuesto por narices, posiblemente hablaríamos de bastante menos dinero y de más verdad histórica. Y es que, señora Consejera, el dinero gastado no lo justifica todo ni asegura resultados óptimos.

Periodo original

Apunta, por otro lado, la señora Consejera que todo lo hecho va a posibilitar que Santa María "...pueda volver a brillar con el esplendor que tuvo en su momento original, si es que hay un periodo original…" y nos da toda una lección de historia al aclararnos que este "...templo se asienta sobre una mezquita árabe (¡como si hubiese mezquitas que no lo son!) sobre la que, a lo largo del tiempo, se fueron creando nuevas instalaciones…".

Y digo yo, que si esto es así, y lo es, aunque está claro que la señora Consejera no conoce nada de la historia del templo y del deseo constante del cabildo colegial y de los ubetenses de dignificarlo a lo largo de los siglos, ¿por qué se ha permitido que el señor Venegas haya recreado un espacio tan cateto, tan cavernario, tan oscuro, tan impersonal, tan falto de respeto a la historia, tan cargado de desprecio hacia determinadas épocas y estilos artísticos y tan dentro del más puro estilo de los decorados de las películas históricas de la época dorada de Hollywood? ¿No hubiese sido mejor recuperar -por ejemplo- otros elementos como el coro con sus capillas y rejas? ¿No hubiese sido preferible respetar las aportaciones históricas y estilísticas que la señora Consejera incomprensiblemente llama “nuevas instalaciones”? Parece ser que no. Aquí parece ser que lo único que ha prevalecido ha sido el criterio del señor Venegas aunque las razones que haya dado para cambiar tan profunda, tan irreverente y tan desafortunadamente los muros y el espacio interior haya sido algo tan cargado de razón y tan científico como lo que afirma en la pág. 12 de la memoria: "…en la capilla de Jesús Nazareno se han encontrado tabicones de ladrillo trasdosados; haciéndose necesario acometer la demolición de los mismos para sanear las fábricas ocultas recuperándolas como paredes de piedra vista, que es el tratamiento final previsto para los muros del templo y capillas…". Es decir, que es así porque el señor arquitecto quiere y, si hay que inventarse algo, se inventa, y, si no se respeta la historia, pues mejor que mejor. Por cierto, ¿los mármoles de colorines y los paramentos de color salmón que ya adornan las capillas también se corresponde con el "periodo original" del que habla la señora Consejera? ¿Son también “instalaciones” creadas a lo largo del tiempo?

Primera línea de combate

Finalmente, apunta la señora Consejera que la Consejería ha estado siempre "...en primera línea de combate contra esos daños estructurales que nos llevaban a la pérdida del bien, y afortunadamente ha tenido también a quienes desde el nivel profesional han sabido solucionar estos problemas…" con soluciones tectónicas y artísticas.

Y me parece muy bien que se haya contado con profesionales, pero algo falla al hablar de soluciones artísticas. Y falla, porque no es cierta la presencia real de historiadores del arte. Don Enrique será un magnífico profesional de las estructuras pero -en mi opinión- ha dejado mucho que desear en la aplicación de soluciones artísticas respetuosas con el ir haciéndose del templo, siendo aún más grave que haya sido con el consentimiento de la Consejería de Cultura. Es posible que otro gallo nos cantara a estas alturas si, por una parte, hubiese existido un asesoramiento artístico y no únicamente la copia literal de mi primer libro sobre Santa María como memoria histórica de las sucesivas fases de la obra, pero sin una verdadera lectura comprensiva y atenta a un contenido que en ningún caso justifica lo que se ha ido haciendo con la iglesia. Lo mismo pasaría, por otra parte, si la Consejería hubiese buscado para las fases finales a otros arquitectos o profesionales presuntamente más duchos en la historia de la arquitectura y, sobre todo, más cuidadosos y coherentes en los criterios de restauración.

Y para terminar, una aclaración

Quizá puedan parecer muy fuertes las palabras que digo sobre la copia literal de unos de mis libros, quizá pueda parecer que exagero, pero no es así y a demostrarlo voy. Para ello, simplemente voy a echar mano de dos o tres párrafos de la memoria de esta quinta fase y los voy a comparar con otros tantos de mi obra Santa María de los Reales Alcázares de Úbeda, publicado en 1989.

Comienza la cosa en la pág. 13 afirmándose que "...aunque existe numerosa bibliografía e historiadores que han tratado la evolución histórica de Santa María desde un punto de vista general, pretende ser esta parte de la memoria, una breve reseña histórica del proceso constructivo del conjunto. Así mismo, se incluyen notas de aquellos elementos decorativos más significativos (portadas, rejas, etc.) que nos permitan una mejor comprensión y acercamiento...". Es decir, que como lo que hay escrito sobre Santa María es muy general hay que aterrizar un poco concretando el detalle y siendo más minuciosos. Y, para ello, parece que no sirve lo que hay escrito y que hay que aportar datos nuevos. Pero mire usted por dónde, cuando se pasa al detalle nos encontramos con cosas tan curiosas como las que siguen.

Al hablar (pág. 43) de la capilla de Nuestra Señora de Guadalupe, de su reja, el informe apunta: "…al no ser este su lugar de origen, sobrepasa el arco, da la sensación de estar comprimida. De todas las de la iglesia es la más sencilla, pero manteniendo los rasgos estilísticos de Bartolomé…". Sin duda aporta mucho a lo que en mi libro (pág.100) se dice: "…al no ser este su lugar de origen, sobrepasa el arco, da la sensación de estar comprimida y pierde ligereza en la crestería. De todas las de la iglesia es la más sencilla, pero manteniendo los rasgos estilísticos de Bartolomé...".

El interior de la misma capilla se describe (pág. 43) así: "…en el interior, planta cuadrada con bóveda de crucería simple. Tras la unión de las tres capillas se formó un espacio rectangular de tres tramos perfectamente diferenciados por la altura y traza de cada una de sus bóvedas…". De nuevo las aportaciones sobre lo dicho por mi obra son abismales: "…en el interior, planta cuadrada con bóveda de crucería simple con el ya reseñado escudo. Tras la unión de las tres capillas se formó un espacio rectangular de tres tramos perfectamente diferenciados por la altura y traza de las bóvedas…".

Finalmente (no quiero cansar), y ya sobre la capilla de Jesús, el informe, al describir en su pág. 44 el alzado exterior e interior de la misma aporta tal cantidad de novedades sobre la descripción realizada por mi persona (pág. 105) que avergüenza reconocerlo. Así, frente a la escasez de datos que aporto diciendo que "...el interior es muy sencillo en planta y alzado: aquélla cuadrada, éste con pilastras adosadas en los ángulos y cúpula rebajada de yeso sobre pechinas, que en otro tiempo ostentaron las armas de los fundadores…" y que "...el alzado exterior es un simple y volumétrico cubo de cantería con tejado a cuatro aguas…"; la memoria firmada por don Enrique nos apabulla con sus aportaciones: "…el interior es muy sencillo en planta y alzado: aquélla cuadrada, éste con pilastras adosadas en los ángulos y cúpula rebajada de yeso sobre pechinas. El alzado exterior es un simple y volumétrico cubo de cantería con tejado a cuatro aguas…".

En fin, aquí bien cabe recordar lo que apuntaba un sabio profesor de Historia del Arte diciendo que en las cuestiones de patrimonio cuando hay intereses están presentes los arquitectos y los historiadores, pero que cuando lo que hay es dinero e intereses sólo quedan los arquitectos. Y en esta ocasión, además, parece que plagiando.

Por cierto, si con esto he emborronado algo lo siento. Mi intención, como durante tantos años, ha sido únicamente la de hacer resplandecer la verdad y la de luchar (aunque de poco ha servido) para que no se perdiera sin remedio lo que los siglos hicieron de nuestra Iglesia Mayor.

Úbeda, 18 de marzo de 2009 (Publicado en Ubeda Información)

martes, marzo 03, 2009

Nueva lista de distribución


Uno de los destinatarios de nuestra actual lista de distribución se ha quejado, muy educadamente, porque estaba recibiendo correos electrónicos que no deseaba. Esta queja nos ha alertado ante la posibilidad de que algunas de las direcciones a las que solíamos dirigir breves notas avisando de la aparición de artículos en la prensa, entradas en blogs y opiniones interesantes o novedosas en general, estuvieran en nuestro poder sin conocimiento de sus titulares.

Por ese motivo hemos abandonado la actual lista de distribución y queremos construir una en la que sólo figuren quienes se inscriban en ella porque les agrade recibir nuestros envíos.

Quien esté interesado en seguir recibiéndolos, puede darse de alta a través de un procedimiento controlado siguiendo el enlace de la lista.

Como además nada es para siempre, en cada correo que le remitamos tendrá facilidades para darse de baja y borrar sus datos sin más.

Esperamos contribuir así a defender el respeto que merece la intimidad de todos y cada uno de nosotros, a mantener la utilidad real del correo electrónico y, de paso, cumplir tan escrupulosamente como podamos la LORTAD.

Gracias a todos.

sábado, febrero 28, 2009

Presentación de «Temas y Autores de Úbeda»



Hace ya unos meses, el cuaderno dedicado a la Biblioteca de Vbeda anunciaba la aparición de la segunda edición de la obra de Aurelio Valladares Reguero Temas y autores de Úbeda, obra monumental donde las haya fruto de un trabajo laborioso y exhaustivo desarrollado por nuestro buen amigo durante décadas.


Él próximo jueves, día 5 de marzo, a las ocho de la tarde va a ser presentado por fin. El acto tendrá lugar en el Hospital de Santiago de Úbeda y correrá a cargo de Adela Tarifa, Dámaso Chicharro y Joaquín Montes.


Será un buen momento para acompañar a Aurelio Valladares, benemérito miembro de nuestra Asociación, y para asistir al nacimiento de esta nueva obra que, como su primera edición, marcará un antes y un después para el conocimiento, el estudio y la investigación sobre Úbeda en todas sus facetas y manifestaciones.

sábado, febrero 14, 2009

Presentación del «Bosquejo biográfico de Don Beltrán de la Cueva»



A las ocho de la tarde del próximo día 20 de febrero, en el Hospital de Santiago de Úbeda, el Cronista Oficial de la Ciudad, D. Rafael Bellón Zurita, presentará la obra de D. Antonio Rodríguez Villa titulada «Bosquejo biográfico de Don Beltrán de la Cueva». Se trata de la primera reedición que ha conocido esta destacada biografía desde que viera la luz en 1881. Y ello pese a ser un instrumento imprescindible para adentrarse en la vida y hechos de este singular ubetense del siglo XV, cuya actividad vital y política fue particularmente relevante para el curso de los acontecimientos.

Su autor, D. Antonio Rodríguez Villa (Madrid, 1843-1912), colaboró con Cánovas en la redacción de la Constitución de 1876 como asesor y junto con Pascual Gayangos redactó el catálogo de manuscritos españoles del Museo Británico. Miembro de la Real Academia de la Historia desde 1893 y su bibliotecario vitalicio a partir de 1910, cuenta en su haber con más de treinta monografías publicadas, muchas de ellas de carácter biográfico y en las que predomina una importante aportación de fuentes documentales.
Con esta edición, la Editorial El Olivo de Úbeda inaugura una nueva colección bajo la denominación de «Real Viejo».

jueves, enero 29, 2009

El escándalo

Por correo electrónico he recibido varias veces, como supongo que muchos de nosotros, un correo advirtiéndome de otro abuso de ENDESA.

Al leerlo me viene a la cabeza un anuncio televisivo, quizás de Cáritas, en el que una mujer madura pero todavía iluminada de juventud, atractiva y completamente desnuda, comía los alimentos que iba rebuscando en contenedores de basura.

Por si alguien no ha leído el correo sobre Endesa, que alguno habrá, se trata de denunciar que, aprovechando que el recibo es mensual y la lectura bimestral, el consumo de energía eléctrica estimado para el pasado diciembre pudo haberse reducido artificialmente para que resultara más abultado el de enero. De esa forma nos facturarían el mayor consumo con los precios de la tarifa del 2009. Bastante más altos, aunque estemos en recesión y casi en deflación.

Pues bien, en el prolijo y reivindicativo correo se dan varios consejos para evitar las arbitrariedades de la Compañía, eludiendo pagar más por lo que debe costar menos. Además se añade el consejo de utilizar en las quejas un teléfono concreto que comienza por 93 en lugar del 902509509 que es el facilitado por Endesa para atención al cliente, de forma que podamos beneficiarnos de la tarifa plana.

Nada de esto me sorprendió. Ya había observado la maniobra. Ni es la primera vez ni será la última en que una de las partes contratantes impone a la otra condiciones más gravosas con sólo modificar el volumen de una estimación o la fecha de una lectura.

Lo que me ha sorprendido es que una docena larga de personas me hayan enviado este correo sin reparar en lo que supone el prefijo 93 del teléfono al que nos puede salir gratis llamar para quejarnos.

Esa posibilidad de llamar "gratis" nos avisa que se han concentrado en Barcelona todos los servicios administrativos de atención al cliente de Endesa. Seguramente alguien podrá confirmarnos que detrás del 902516516, el teléfono de averías, también se esconde otro teléfono que ya no suena en la Plaza 1º de Mayo de Úbeda, el Paseo de la Estación de Jaén y ni tan siquiera en el Camino de los Descubrimientos de Sevilla, sino en la Avenida del Paralelo de Barcelona o en algún suburbio barcelonés de oficinas donde los costes serán menores.

Las docenas, los cientos o los miles de puestos de trabajo que estas actividades generan, lo mismo que las infraestructuras que necesitan que antes estaban en la calle de más abajo y en las que trabajaba el vecino del segundo, se crean ahora sólo en Barcelona. El recibo lo seguimos pagando aquí. En la calle de abajo hay un local cerrado y de Juan ya no sé nada.

Pero esa factura de diciembre, la que artificialmente han reducido para que recordemos durante más tiempo la de enero, se expide en Barcelona, cerca de alguna Agencia Tributaria de la Generalitat de Catalunya o incluso del Gobierno de España. Y es posible que una buena parte del importe de esa infalible línea que antecede al cierre de toda factura, la del 16% del IVA que pagamos por la electricidad y hasta por el impuesto que la grava, se quede muy cerca de la Avenida Diagonal y muy lejos del lugar donde se paga. Ahora se está negociando su destino.

Recuerdo que la cámara, después de mostrarnos las inmundicias del contenedor que en una céntrica calle revolvían las manos de la mujer en busca de algo comestible, se recreaba en su cuerpo desnudo. La cara agraciada, aunque sucia en torno a la boca, los hombros erguidos, larguísimas y sensuales las piernas, los pechos firmes y tentadores.

Después sólo una pregunta. «¿De qué te escandalizas?»